Autor: Leopoldo “Teuco” Castilla, 2012
ISBN 978-987-1618-91-0
92 p.
15 x 22 cm
Editorial: Mundo Editorial
“Con
un lenguaje rico en imágenes sensoriales, el poeta salteño Leopold
"Teuco" Castilla da en su libro “Guarán” la respiración del Amazonas, la
selva tropical más grande del planeta, a la vez que denuncia el saqueo
hacia sus recursos naturales, su ora y su fauna.
El libro de
Castilla traza una cosmología singular en la que todas las especies se
trans - guran, menos las hormigas -dice el autor- que: “Anidan,
invulnerables, en su meteoro/ de saliva y rabia”. “Guarán” es producto
de cuatro viajes realizados por el poeta a la región aludida: “Hace un
año hice mi ultimo viaje a la Amazonía, la recorrí esta vez de norte a
sur, del Orinoco en Venezuela hasta Bolivia, y a medida que se desciende
por el mapa, más estragada se ve la selva”. En “Guarán”, todo
transmuta: “La selva es una sola combustión -dice Castilla- donde
orecen simultáneos el nacimiento y el exterminio. Sometidas a esa
alquimia furiosa las criaturas, los insectos, las plantas, se
transforman continuamente para sobrevivir, cambian sus hábitos, se
guarecen en el mimetismo. Como el yapi-í, un ave que canta con la lengua
de todos los pájaros”. Asiente el poeta cuando se le interroga sobre la
selva como entorno de lujuria: "Es tan sensorial, como real, como
metafísica. A ratos, transitando por ese laberinto vivo, se pierde
sentido de la realidad; uno se convierte en un instinto suelto; otras,
en una progresiva disolución". "Guarán" es un mundo único, sustentado en
una cosmogonía propia armada con dioses y elementos de ese territorio
de nutrida hojarasca. Escribe Castilla: "Yo fui Omulú/ ocho noches/
atravesé la bocamina de
un sueño/ y dancé/ oculto a los hombres/
ahuyentando males”. Y enseguida explica: "En la selva los espacios
carnívoros, las lluvias omnívoras, las noches como grandes espejos, los
ríos in nitos, los hombres que se ajuagaran (se vuelven jaguares) para
sobrevivir, los sonidos que la trazan en otra astronomía, son una
cosmogonía en sí". El libro, dedicado "a los que luchan contra la
expoliación y el estrago de la Amazonia", y con versos como el que
sigue: "Trescientas especies se alimentan/ de cada árbol que derriban",
ponen el claro la toma de posición de su autor sobre el tema del
medioambiente.Fragmento tomado de internet. Télam.